A nueve meses de su readecuación, el Parque Nacional Submarino combina naturaleza, turismo y vida comunitaria, aunque el deterioro de sus senderos internos amenaza con opacar su reciente esplendor
La Caleta, Boca chica, RD.- A solo minutos del Gran Santo Domingo, el Parque Nacional Submarino La Caleta, en Boca Chica, se ha ido transformado en una parada habitual y un punto de encuentro tanto los fines de semana como en días laborables.
Lugareños, viajeros en tránsito y visitantes de distintas zonas encuentran aquí un espacio abierto para contemplar el mar y compartir al aire libre.
El horizonte en La Caleta se despliega en una degradación viva de azules: desde el tono profundo de sus aguas profundas hasta el azul intenso de un cielo despejado que se funde con el horizonte.
Un oleaje firme y constante rompe contra la costa rocosa, enviando ráfagas de brisa fresca que alivian el calor del día y envuelven a quienes llegan en busca de pausa.

