El proceso de deterioro moderado de la globalización, debido a que muchas multinacionales de Estados Unidos decidieron producir más en su país y naciones más cercanas que en Asia, podría ser aprovechado por República Dominicana para convertirse en el eje logístico de la costa este de Estados Unidos, donde residen 120 millones de consumidores pudientes.
El planteamiento fue hecho por el economista Fernando Álvarez Bogaert en una conferencia sobre “Deterioro de la globalización: oportunidades para República Dominicana”, dictada en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Resaltó la importancia de la construcción del puerto de Manzanillo, ya que los productos dominicanos llegarían en dos días a la costa este de Estados Unidos.
Hace más de 20 años atravesamos a bordo de un jeep Land Rover la Sierra de Baoruco desde Puesto Escondido en Duvergé hasta El Aceitillar en Pedernales. La vía era especie de camino vecinal, pero transitable, naturalmente; el vehículo debía ser adecuado. Para la época laborábamos en la Dirección Nacional de Parques, lo que es hoy el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Hace tiempo ha sido un clamor de moradores de Duvergé y Pedernales, que el Gobierno construya esa carretera, ya que sería de suma importancia y beneficiosa para esas provincias y decenas de comunidades que utilizarían esa vía para transportar productos agrícolas en esa región del denominado Sur profundo.
Comunitarios de Duvergé se han acercado a nosotros para destacar la necesidad de que Obras Públicas realice un estudio de factibilidad de la obra, ya que, a su juicio, sería “un palo” levantar la misma, por el impacto en la agricultura y el transporte de la región.
Con Santo Domingo como asiento de una XXVIII Cumbre, liderazgos gubernamentales y privados de 22 naciones de estrecho vínculo dan frente hoy y mañana al catálogo de los apremios más inmediatos para sus pueblos que no son pocos y a casi ninguno le falta dramatismo. Tocarán sus fibras íntimas las tantas huidas masivas de emigrantes golpeados por las crisis económicas y sociales que la Rusia invasora agrava para más de medio mundo sin luz al final del túnel.
La subalimentación por desastres climáticos y logísticos y caídas financieras están a la orden del día en los países que se han asociado y presentan atrasos tecnológicos y pobreza de recursos. En ellos rescatar de la marginación a amplios sectores poblacionales ha pasado a estar fuera del alcance de los Estados.
Para los pescadores de anguilas la sequía que afecta el país también es una tragedia: la captura de esta especie de agua dulce “ha mermado de manera considerable” porque el río Bajabonico tiene ahora un caudal de agua demasiado limitado, lo que no conviene para la pesca de esta especie.
Así lo afirmó el presidente de la Asociación Dominicana de Exportadores de Anguilas, Secundino Ramos, quien explicó que la pesca de Anguilas en la desembocadura del río Bajabonico constituye la mayor fuente de ingresos económicos para los residentes de la zona: los ingresos oscilan desde los RD$8 hasta los RD$150 mil para las 840 personas que a diario se adentran al afluente en busca de anguilas.
Ramos reveló que tienen constancia de que en las comunidades de la zona oeste de Puerto Plata alrededor de dos mil 500 familias se benefician de la captura en la desembocadura del río Bajabonico.
La Cámara de Diputados aprobó -en segunda lectura- el proyecto de Ley que regula la Lengua de Señas en la República Dominicana, para ser establecida como un sistema lingüístico oficial en el territorio nacional para las personas sordas y sordociegas que libremente decidan utilizarla.
Se le considera parte de la pluralidad lingüística y la diversidad cultural. Pasa al Senado de la República para su aprobación, la iniciativa del diputado Rafael Tobías Crespo, la cual se establece como medio lingüístico. Dispone que los entes y órganos administrativos promuevan políticas, planes, programas y estrategias para la aplicación de la presente ley y la difusión de la Lengua de Señas dominicana.