República Dominicana vivió este domingo una jornada de doble sacudida. Un primer temblor sorprendió a la población todavía dormida al amanecer; el segundo, horas más tarde, encontró a la gente en sus casas, en sus oficinas y hasta en la Feria Internacional del Libro. Entre ambos transcurrieron menos de doce horas, el tiempo justo para que la inquietud del primero se convirtiera en la alarma del segundo.
El segundo movimiento se produjo a las 5:49 de la tarde. Los primeros registros situaron su magnitud en 5.2, mientras que posteriormente el Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) lo estableció en 5.6.
Jottin Leonel, director de la entidad, dijo a Diario Libre que el sismo tuvo una profundidad de 113 kilómetros y fue localizado a 8.5 kilómetros al este-noreste de Ramón Santana, en San Pedro de Macorís.
El sismo provocó la salida de personas de viviendas, edificios y establecimientos comerciales. En la Plaza de la Cultura también fue evacuado temporalmente el público que se encontraba en la Feria Internacional del Libro. Posteriormente, los visitantes fueron reincorporados al recinto.
Hasta el domingo por la noche no se habían reportado oficialmente personas lesionadas ni daños estructurales.

