SANTO DOMINGO.- La provincia Santo Domingo acumula seis procesos electorales municipales desde su creación y, en ese período, los resultados dejan una pregunta sobre la mesa: ¿qué tanto han respondido las alcaldías a las necesidades de sus comunidades?
El balance, visto desde los reclamos que todavía persisten en distintos municipios y desde el comportamiento de los electores en las urnas, parece inclinarse más hacia las sombras que hacia las luces.
El principal punto débil ha sido, históricamente, la recogida de basura, pero el problema municipal va mucho más allá. Calles deterioradas, drenaje, falta de espacios públicos, congestionamiento vial, escasez de instalaciones deportivas y recreativas y otras necesidades básicas forman parte de las demandas que siguen apareciendo en las comunidades.
Aunque igual que los demás alcaldes de la recién creada provincia Santo Domingo, en el año 2001, Batista inició desde cero, no contaba con la infraestructura necesaria, quizá el personal no tenía suficiente experiencia y el presupuesto también era limitado.
Eso no fue excusa para que los munícipes aceptaran que permanezca por un segundo periodo.

