La Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC) advirtió que el crecimiento general del comercio convive con señales de debilidad en los establecimientos tradicionales, una situación que se aprecia al examinar por separado las distintas actividades del sector y descontar el efecto de la inflación sobre sus operaciones.
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento acumulado de 2.4 % para el comercio hasta julio del 2026. Sin embargo, dentro de ese resultado se incluyen actividades como las ventas de combustibles y vehículos, cuyo comportamiento puede influir de manera importante en el resultado general del sector.
Al excluir estas actividades y concentrar el análisis en el resto del comercio, se obtiene una aproximación más cercana al comportamiento del consumo cotidiano, reflejado en los establecimientos donde las familias realizan de manera habitual sus compras de bienes y servicios. Bajo esta mirada, las operaciones declaradas ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ajustadas por inflación, muestran una disminución real acumulada de 0.75 % entre enero y julio de 2026 respecto al mismo período de 2025.
La trayectoria de estas operaciones muestra, además, una pérdida progresiva de dinamismo desde marzo. El crecimiento real acumulado estimado pasó de 2.05 % en ese mes a 0.49 % en abril, seguido de variaciones negativas de 0.33 % en mayo, 0.29 % en junio y 0.75 % en julio.
Más que la cifra puntual, la organización considera preocupante la tendencia que muestran los últimos meses, marcada por una pérdida sostenida de dinamismo desde marzo. Este comportamiento evidencia que una parte importante del comercio está enfrentando mayores dificultades para mantener su ritmo de ventas y crecimiento.

