En el ámbito estrictamente turístico, la inversión estatal se complementa con la remodelación integral de la Playa Los Almendros y la construcción del Malecón de Baní, proyecto ejecutado por el Ministerio de Turismo por un monto de RD$137 millones. La obra abarca cerca de 10,000 metros cuadrados que incluyen plazas urbanas, senderos, módulos comerciales y áreas recreativas. A esto se suman los planes viales asociados a la futura presa de La Gina, que contempla tres puentes y carreteras para conectar atractivos montañosos como Manaclar y Las Yayitas.
Por su parte, el sector privado ha respaldado esta dinámica inyectando capital en proyectos de turismo residencial e inmobiliario. Destaca Caney, primer proyecto concebido íntegramente con capital banilejo que ya opera su club de playa y registra 120 de sus 150 lotes vendidos para villas e instalaciones de glamping. Asimismo, resalta el avance de Punta Arena, con su club de playa activo, villas privadas y cinco edificios residenciales que superan el centenar de apartamentos.
Esta expansión de la infraestructura ha dinamizado la gastronomía local, transitando de fondas tradicionales a una oferta de restaurantes de primer nivel. Con la promulgación de Peravia como provincia ecoturística y la próxima conformación de su Consejo de Desarrollo, la demarcación prevé canalizar nuevos fondos dirigidos a sus tres pilares fundamentales de consolidación: infraestructura básica, formación del capital humano y ampliación de la capacidad hotelera.

