La nueva matanza perpetrada por bandas armadas en Kenscoff ha vuelto a colocar la crisis de Haití bajo la mirada internacional, pero esta vez la atención no se limita al número de víctimas. The Wall Street Journal, Le Monde y medios haitianos como Le Nouvelliste ponen el foco en un aspecto especialmente inquietante: la ofensiva estuvo precedida por advertencias sobre el peligro y pedidos de protección que no evitaron el ataque.
En un amplio reportaje publicado este jueves, The Wall Street Journal relata que Kenscoff, tradicionalmente considerada una zona relativamente tranquila en las montañas sobre Puerto Príncipe, había solicitado ayuda durante meses.
El alcalde Jean Massillon había advertido sobre la amenaza creciente, pero las bandas terminaron atacando la localidad y dejando 47 muertos, viviendas incendiadas y al menos 50 personas secuestradas, según el periódico estadounidense. Entre los fallecidos figura un bebé de seis meses.
El diario estadounidense coloca el episodio dentro de un escenario todavía más preocupante: el posible avance de las organizaciones criminales hacia Pétion-Ville, una de las zonas de la capital que ha mantenido mayor protección frente al dominio de las bandas y donde se concentran embajadas, organismos internacionales y sectores económicos. The Wall Street Journal recuerda que la coalición Viv Ansanm, designada organización terrorista por Estados Unidos, continúa ampliando su capacidad de acción mientras las bandas mantienen el control de gran parte de Puerto Príncipe.
Desde Francia, Le Monde también destacó la magnitud del ataque. En su cobertura del martes, elaborada con información de AFP, situó inicialmente el balance en al menos 40 muertos y recogió las declaraciones del alcalde de Kenscoff, quien advirtió que algunas personas continuaban desaparecidas y que había decenas de heridos.

