A pesar de los operativos de recolección de desperdicios ejecutados por los ayuntamientos, comunitarios de La Zurza, Domingo Savio, Guajimía y El Dique continúan arrojando desechos en ríoss y cañadas, perpetuando un grave problema ambiental y de salud pública
Santo Domingo, RD.- El problema de los desechos sólidos en los márgenes de los ríos Ozama e Isabela, así como en las cañadas del Gran Santo Domingo, persiste como un reto cultural. A pesar de los esfuerzos de las autoridades municipales por mantener rutas de recolección, muchos ciudadanos optan por arrojar su basura directamente a los cauces hídricos.
De acuerdo con datos del sector ambiental, un ciudadano dominicano produce en promedio entre 0.97 y 1.2 kilogramos de basura al día. En el Gran Santo Domingo esto representa miles de toneladas de desperdicios diarios, volumen que desborda la capacidad operativa y convierte a los cauces hídricos en vertederos.
En La Zurza, a orillas del río Isabela, la acumulación de plásticos es permanente. Aunque los camiones recolectores de la alcaldía ingresan a las zonas accesibles, la falta de educación y la comodidad provocan que los desperdicios terminen en la corriente de agua.
“El camión pasa por la avenida principal, pero los que vivimos más abajo preferimos tirar la funda por la barranca, nadie quiere tener basura uno o dos días en la casa por los ratones”, dijo Juana Méndez, residente del sector La Zurza.

