Pimentel explicó que la iniciativa busca desarrollar habilidades para la planificación territorial y urbanística, además de ampliar el conocimiento sobre las normas y el marco jurídico que regulan estos procesos.
La rectora sostuvo que la planificación debe abordar el territorio de manera integral, tomando en cuenta el acceso a servicios básicos, los espacios de convivencia y esparcimiento, así como la protección del medioambiente y los recursos naturales.
“Es una gran oportunidad de capacitar a los directivos municipales en el desarrollo de habilidades para la planificación del desarrollo territorial y urbanístico”, expresó.
Asimismo, señaló que el manejo adecuado de los residuos, la prevención de la contaminación y la organización del crecimiento urbano inciden directamente en la calidad de vida de las comunidades.
Pimentel consideró que una gestión territorial adecuada puede contribuir a generar espacios más organizados y sostenibles, donde las comunidades, el hábitat y el entorno físico puedan desarrollarse de manera armoniosa.

