El ejecutivo municipal aseguró que se han registrado casos de gripe, catarro e infecciones pulmonares, además de las molestias ocasionadas por el fuerte olor que se extiende a varios kilómetros de distancia.
Asimismo, indicó que los bomberos han trabajado jornadas de hasta 12 horas, desde las 7:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche, con el objetivo de reducir la humareda que afecta a la población. Sin embargo, aseguró que la situación empeora durante las horas nocturnas.
“De noche es terrible. Los comunitarios llaman constantemente a nuestra línea quejándose de que no pueden respirar”, afirmó.
Según explicó, aunque durante el día hacen lo posible para disminuir el humo, al caer la noche las zonas afectadas vuelven a calentarse, provocando que la humareda aumente y se extienda hacia distintos sectores del municipio.
La percepción de los residentes coincide con la de las autoridades. Ricardo Rafael Gutiérrez, quien reside próximo a la zona afectada, describió el impacto del humo en la comunidad.

