Frente al desempleo y el constante aumento del costo de la vida, cientos de amas de casa en esta barriada capitalina transforman las galerías y frentes de sus viviendas en puestos de comida para ayudar en el sustento del hogar
Santo Domingo. Frente al desempleo formal y el constante aumento del costo de la vida, cientos de amas de casa del barro Villa Juana, en la capital, transforman las galerías y frentes de sus viviendas en puestos de comida para ayudar en el sustento del hogar.
En vitrinas instaladas sobre pequeñas mesas, las emprendedoras ofertan víveres con huevo, salami, queso, bacalao o arenque, acompañados de café, té de jengibre, chocolate y arepas de yuca o maíz. La iniciativa busca generar ingresos diarios y aliviar el presupuesto familiar.
Ubicado en el corazón del Distrito Nacional, Villa Juana cuenta con más de 30,000 habitantes en apenas 1.7 kilómetros cuadrados. Esta alta densidad poblacional sostiene una intensa vida comunitaria y comercial.
A diferencia de comercios informales como gomeras o talleres de mecánica que ocupan las vías públicas, estas mesas se ubican dentro de los límites de la propiedad, respetando el paso por las aceras o calzadas.

