Posteriormente, los participantes recorrieron varias calles de la ciudad portando pancartas y consignas en defensa del medio ambiente, hasta llegar a la explanada frontal de la Gobernación Provincial de Dajabón, donde realizaron un acto de cierre.
Los organizadores manifestaron especial preocupación por las operaciones de exploración que desarrolla la empresa minera canadiense Unigold en la zona de Restauración, argumentando que una eventual explotación de oro podría afectar las cuencas hidrográficas y la producción agrícola que sustenta a numerosas comunidades del Noroeste.
«Esta marcha es una expresión cívica de un pueblo que ha entendido que el medio ambiente no es una moneda de intercambio», expresaron voceros del movimiento, quienes reiteraron su oposición a cualquier proyecto que, a su juicio, pueda comprometer las fuentes de agua y la riqueza natural de la Cordillera Central.
Además de sus reclamos contra la minería, las organizaciones plantearon demandas vinculadas al fortalecimiento de los servicios de salud, la rehabilitación de carreteras y caminos vecinales, la protección de los ecosistemas y el respaldo a la producción agropecuaria, al tiempo que hicieron un llamado al Gobierno para priorizar un modelo de desarrollo sostenible que garantice la conservación de los recursos naturales para las futuras generaciones.

