Doce años después, esperando de plazo en plazo, los estudiantes del Politécnico Milagros Hernández en Villa González, siguen comiendo en el piso, pasillos y aulas, ante la falta de un comedor.
Tras años de luchas y numerosos levantamientos, los contratistas del Ministerio de Educación despejaron con hojas de zinc el área donde sería construido el esperado comedor, y colocaron las columnas de varillas de la infraestructura, sin la zapata de concreto.

