Ante el riesgo de un terremoto de gran magnitud, autoridades de Santiago buscan establecer una estrategia interinstitucional que permita fortalecer la capacidad de respuesta de la provincia, evaluar la seguridad de las edificaciones y garantizar la atención hospitalaria y los mecanismos de evacuación ante una eventual catástrofe.
La iniciativa, denominada «Santiago Alerta 2026: Protocolos Sanitarios y Gestión Antisísmica», fue puesta en marcha por el senador Daniel Rivera durante una mesa técnica celebrada en la Asociación para el Desarrollo (APEDI), con la participación de representantes de 23 instituciones vinculadas con la prevención, la seguridad, la salud y la gestión de emergencias.
El encuentro tuvo como propósito establecer una hoja de ruta común para coordinar las acciones antes, durante y después de un movimiento sísmico, tomando en consideración la exposición de Santiago a la falla Septentrional y las vulnerabilidades que podrían comprometer la respuesta de los organismos de socorro.
Durante su intervención, Rivera advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales que podría provocar un terremoto de gran magnitud, especialmente debido a la limitada cobertura de los seguros privados y a los posibles daños en infraestructuras públicas, empresas y propiedades particulares.
El legislador también expresó preocupación por la capacidad de los hospitales y centros de salud para recibir una cantidad extraordinaria de pacientes, debido a que una emergencia de esa naturaleza podría superar los recursos humanos, técnicos y logísticos disponibles.

