Otra de las propuestas que cobró fuerza fue estrechar la relación entre la educación y la formación técnico-profesional, incorporando las necesidades de trabajadores, técnicos, emprendedores y comunidades para que la preparación académica responda a la realidad del aparato productivo y facilite la inserción laboral de los jóvenes.
Durante la jornada también se planteó que la transformación educativa debe trascender las reformas estructurales y enfocarse en la formación integral de los estudiantes, promoviendo valores, ciudadanía responsable y una sociedad más justa, solidaria e innovadora. Asimismo, se defendió que la reforma sea fruto de un amplio consenso nacional con la participación activa de todos los sectores.

